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 Desde la calma que proporcionan la edad y la experiencia, vuelta a las raíces del género

Death in June - "Rule of Thirds"

 
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Publicado
2008-08-04
 
Douglas Pearce vuelve a la carga en un trabajo intimista, sencillo, más que digno y de autor, en el que nos lega nuevos himnos dark folk entre melodías calmadas y serenas que preluden la llegada de un Invierno, quizá vital, quizá musical. Invierno pero no ocaso.
 

"The Rule Of Thirds" es un trabajo de Death in June editado en NERUS (Ref: NER BAD VC CD51) en Marzo 2008.
Interpretado por Douglas Pearce como cantante y guitarra & Dave Lekan como guitarra adicional en Let Go desde Gran Bretaña y se centra en el estilo Dark Folk y tiene una duración de 48,20 minutos.
Enlace Relacionado: Death in June
Valoración: 9.25 sobre 10

      La regla de los tercios es un término artístico y aplicable a la fotografía que define el proceso de dividir la composición en 9 partes por la intersección de 2 líneas verticales con 2 horizontales, logrando perfección y equilibrio, sin situar necesariamente al objeto en el centro, huyendo de la simetría aburrida y precedible y dotando a la escena de armonía compositiva. Y así nos llega un trabajo equilibrado, armónico y alejado de los cánones preestablecidos del estilo del que fueron padres, el dark folk.

Descrito en palabras del propio Pearce como "Toten Pop", en este esperado trabajo atrás quedan los coqueteos con la electrónica del "Nada!", las atmósferas bélicas y de épica orquestal de "Take Care and Control" o los experimentos raros y diversos que copaban "Abandon Tracks".

Aquí encontraremos la vertiente más íntima, folk y acústica de Douglas Pearce, y si tuviéramos que remontarnos a algún momento de su dilatada carrera de casi 3 décadas para una comparación sería con el concierto del año 2002, recogido en el DVD "Live In New York", donde vemos a un Douglas más accesible al que le bastaba su guitarra y el testimonial acompañamiento de su percusionista habitual para cautivarnos.
No tenemos percusiones marciales, ni sampleos militaristas, ni evocadoras trompetas de guerra. La opresiva atmósfera sobre el escenario que solía desplegar Death in June, entre banderas con la totenkopf, humo, camuflaje militar y personas enmascaradas aporreando tambores de guerra (como en el directo de Bolonia), pertenece al pasado. La faceta que prima aquí es la de autor, el recogimiento por encima del miedo y el respeto de la estética. Tenemos a la piedra angular del dark folk, reflexivo, maduro que no envejecido, reinventándose a sí mismo (cómo odio esa palabra, pero aquí es cierto) y dándonos nuevos himnos atemporales. No hay signos de cansancio o de saturación, ni evidencias de querer sacar un disco por el mero hecho de publicarlo como se le ha acusado, pero sí quizás un tenue vaticinio de su retirada definitiva, ya que tocó retirada hacía tiempo y hemos tenido que conformarnos con reediciones.

A este trabajo se le ha tildado de monótono, aburrido, de repetir una y otra vez las mismas notas de guitarra en un intento de volver al sonido de "But, what ends when the symbols shatter?" o "Rose clouds of Holocaust", abandonando la parafernalia marcial de las colaboraciones con Albin Julius y retornando a ese sonido más puro y sencillo (ojo, también en su momento se alzó alguna voz crítica contra "Operation Hummingbird" y "Take Care and Control"). Si bien no se puede (ni se debe) regresar al Pasado, lo que Douglas ha hecho aquí ha sido mirar con la justa nostalgia y coger el bagaje necesario, las ideas que funcionaban y plasmarlas en 13 canciones, previo paso por el filtro de la Experiencia. Porque aquí tenemos la prueba palpable de que Death in June funciona tan solo con voz y guitarra, al igual y funcionaría con pandereta y castañuelas en caso de darse.

Los sampleos se utilizan con cuentagotas, sólo en 6 temas y como mero apoyo de la canción (muchas veces tan sólo son voces que introducen la canción) y sin constituir parte importante o esencial de ella como en algunos temas pasados. Muchos de ellos están insertados de forma cruda, sin depurar e incluso podemos escuchar el ruido de fondo de la grabación original, que, lejos de ser un descuido, evidencia que el peso lo va a llevar Douglas con su voz y su guitarra, ya que él es el amo del tempo y su voz basta. Decidió eliminar radicalmente teclados y percusión en este trabajo. Cuenta en una entrevista como yendo en coche a través de Hay Plain, en la salvaje Australia que es su patria adoptiva, tuvo una especie de visión epifánica mientras escuchaba las versiones sin pulir de lo que conformaría "Rule Of Thirds". Vislumbró un doble arcoiris en la distancia infinita acompañado de relámpagos. Tal fue la cruda belleza del desolado paraje que cuadró en su cabeza como un marco perfecto con la música idónea. "Música que tocar en mitad de la nada, con el acompañamiento de truenos y los arreglos de la Naturaleza, para tocar con o para tus amigos". Y así, fiel a su epifanía, los 13 temas son de una pureza cristalina, íntima y cruda, sin la presencia de colaboración alguna salvo en 'Let Go' donde el ingeniero de sonido del disco, Dave Lekan, acompaña con la guitarra. Death in June - "Rule of Thirds"

El primer tema resulta bastante tranquilizador ya que nada más empezar a escucharlos podemos respirar con sosiego y pensar que la espera ha valido la pena, que no vamos a llevarnos una decepción. Tras unos acordes de guitarra, un siseo nos deja escuchar un sampleo sin depurar de una voz en inglés seguido de un piar de aves.

'The Glass Coffin', 13 vasos y un último brindis, las letras nos adelantan lo que será la tónica imperante del disco, una aceptación de la Parca, una digna espera a la llegada del Invierno.

'Forever Loves Decay' es uno de los temas, junto con 'Idolatry', en los que el Amor es el protagonista absoluto, si bien menos evidente que en esta última. Curiosamente es la primera vez que vemos en Death in June un sentimiento poco disimulado, una poesía más sencilla que a la que estamos acostumbrados, sin demasiadas sutilezas. Escucharemos unas palmadas de fondo, que serán toda la percusión presente en el disco.

Una cadenciosa guitarra y una voz sampleada que recorrerá los auriculares o altavoces de un lado a otro, serán los introductores de uno de los mejores temas del disco, 'Jesus, Junk and the Jurisdiction'. El tema de la vejez, tratado desde un punto de vista más zen y estoico que en el épico y desafiante "Time is Thee enemy!" de Der Blutharsch, el mismo problema acuciante, la juventud que se nos escapa como arena entre los dedos, pero tratado con ópticas distintas, el tiempo aquí no es nuestro enemigo, es la Melancolía, el recordar que una vez fuimos de piel tersa y pálida y nuestra mirada refulgía.

En 'Idolatry' tenemos una declaración de amor directa y en carne viva, nada velada y muy poco sutil, que contrasta con la críptica poesía de Death in June. "You are the emptiness that was meant to be, the missing piece of the puzzle of me
You are the Moon and the Stars Combined" En otros temas que tenían al amor como protagonista, la entrega al ser querido solía pasar por filtros rituales, sangre y muerte, aquí es un amor puro, sin paganos adornos.

Le sigue 'Good Mourning Sun', un juego de palabras y referencias paganas.

A partir de aquí vienen los mejores cortes del disco, empezando por 'The Perfume of Traitors', donde volveremos a disfrutar de 2 selectos sampleos, una voz ajada y rítmica y una melodía distorsionada de caja de música de la canción 'Hänschen klein' que abría la película "La Cruz de Hierro". Sin duda de los mejores temas del disco, casi parece una continuación de "Many Enemies Brings Much Honour" del disco tributo a Der Blutharsch.

'My Last Europa Kiss' es una canción que bien podría haber estado en los mejores trabajos de Death in June, con algún oportuno arreglo. El tema carece de todo acompañamiento más allá de una voz de fondo, que bastan para transmitirnos una tremenda melancolía. Directa al panteón de temas imborrables de Death in June.

"Rule Of Thirds" abre con sampleos y juegos de voces y pausados rasgueos de guitarra, para ir llegando, cadenciosa, al poderoso estribillo. 'Truly Be' y 'Their Deception' preluden dignamente el final del disco....

'My Rhine Atrocity'es sin duda el mejor tema del trabajo. Desde los acordes de guitarra al estribillo, o los selectos sampleos que la adornan, todo contribuye sinérgicamente en generar una atmósfera de leve decadencia que rodea toda la canción y que la eleva a los altares del dark folk.

Let the blackbirds kiss me!

'Takeyya' es un término propio del islamismo que significa "engaño" y que básicamente consiste en que mentir para preservar o extender la fe islámica está permitido y bien visto, como contraposición y excepción al rechazo general que esta religión, como tantas otras, hace de la mentira. Gran tema. La conclusión del disco corre a cargo de 'Let Go', que, a modo de mantra, nos va preparando para el final, como si fuésemos un viejo samurai que corta su trenza para marchar a un monasterio a pasar sus últimos días, desapareciendo del ajetreo de la vida. Death in June - "Rule of Thirds"

La presentación del disco está muy cuidada y sigue la elegante tónica de las reediciones que NERUS está poniendo en circulación. Se trata de un digipack con el símbolo, ya icónico, de la mano enguantada portando el látigo y el nombre del grupo en caracteres rúnicos futhark, sobreimpresos y en relieve sobre la imagen de Douglas Pearce enmascarado y uniformado de camuflaje, llevándose a los labios una trompeta. En el fondo de la imagen vislumbramos un muñeco antropomorfo hecho de rastrojos, que nos remite a aquella película de culto "The Wicker Man". El inquietante pelele es obra de un artista australiano que decoró con estos espantapájaros tan siniestros un campo de vides en la nueva patria de Pearce. En la contraportada vemos una genial fotografía de la máscara blanca sobre el hombre de las vides, en una emulación de la vida o quizás un simbólico retiro que resulta de similar fuerza icónica que una portada de un cómic en el que viésemos la máscara de Batman tirada en el suelo o la capa de Superman colgada de una percha, como presagiando que el héroe abandona.

Desde su fortaleza australiana de Fort Nada, Douglas P. nos entrega, como poeta, como guerrero o quizá como samurai a punto de cortar su trenza, este regalo de una pureza y sinceridad descarnadas. Dejemos que los pájaros negros se acerquen y nos besen...


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Información Relativa al Artículo
Intérpretes: Death in June
Sellos: NERUS
Estilos: Dark Folk
Nacionalidades: Gran Bretaña
Más detalles sobre:
Death in June

*{Derechos Reservados}*

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